Ellos se fueron a la zona de Chicani donde compartieron un par de días junto a sus líderes. Un tiempo maravilloso para compartir, estos 25 pequeños fueron transformados profundamente en sus vidas, el impacto de un Encuentro con Jesús marcó sus corazones y trajo cambios a su vida.
A su retorno se llevaron la sorpresa de ver a sus papás disfrazados de frutas para recibirlos, ellos con mucha alegría y habiéndolos extrañado esos dos días fueron a la Casa de la Casa a recibirlos y al llegar ingresaron agarrados de las manos y luego de danzar en el escenario, testificaron y hablaron a sus papás sus experiencias y amor por Dios, en esos pequeños gigantes corazones llenos del ejemplo de Jesús.
Vamos para arriba…¡SOMOS 50.000!