¡¡¡Qué bendición, que visitación!!! Pero también qué compromiso y servicio amada EKKLESÍA, gracias por todo lo que hicieron, en sembrar, servir y alegrarse por la siembra en Bolivia, han sido lo que Dios usó para suplir y ser el canal para que Bolivia reciba un ungüento de esperanza, paz y seguridad en las promesas de Dios.
Gracias públicas a nuestro amigo y compañero de milicia, Pastor Cash Luna y a su equipo, y por todo lo que aprendimos.
Cada vez es un impulso que da Dios, para llegar a niveles más altos; el camino sólo termina el Día de nuestra graduación.
Celebremos y no dejemos que la rutina nos lleve atrás nuevamente.
Gracias amada Ekklesía, tanto en Santa Cruz como en La Paz, excelente trabajo, gracias en el nombre de Jesús, gracias en nombre de tantos necesitados de sanidad del alma y del cuerpo, gracias por darse tanto, los que se adecuaron, los anónimos que dieron tanto, que nadie los vio pero que están en el corazón de Dios.
Lo reiteramos es un privilegio, ser sus pastores,
Alberto y Silvia